jueves, 18 de diciembre de 2008

BIO-ART




EL CUERPO. SIMULACIÓN DE BIO-ART

JUSTIFICACIÓN DE LAS IMÁGENES

He realizado unas imágenes para un proyecto de Bio-Art, “Un cultivo de manos” es el título de la primera imagen . “Infundir vida”, la segunda (recargar de energía eléctrica para su movimiento) y la tercera “Transplante”.

Se trata de concienciar a la sociedad en general y a las políticas mundiales de la necesidad del trabajo con células madre, para poder crear miembros, órganos y demás componentes del cuerpo humano. El bio-art utiliza la biotecnología como medio de cultivo, la genética, las transformaciones morfológicas. Etc. Es una de las corrientes más mordernas o nuevas del arte actual y genera bastante polémica.

Estos trabajos científicos pueden llegar a salvar vidas y a incorporar a la sociedad a muchas personas que sufren amputaciones de miembros y graves enfermedades.

martes, 16 de diciembre de 2008

MIGUEL BLANCO Y EL ÁRBOL CAIDO




MIGUEL ÁNGEL BLANCO, expone en el museo LÁZARO GALDIANO de Madrid bajo el título “EL ÁRBOL CAIDO”.

Miguel Ángel Blanco el artista de los árboles, nos enseñó su obra, nos leyó sus libros, y nos embelesó con sus historias, que tratan de la historia de los libros, recogida y guardada con suma delicadeza entre algodones, en serrín, o con resinas… libros- esculturas, cajas donde también se pueden leer en sus páginas huellas, dibujos, grabados, fotografías…un deleite.

Biografías volumétricas alojadas a modo de frutos en las estanterías de su biblioteca del bosque que el autor posee en su estudio de Cercedilla .Biografías de árboles encontramos también en esta exposición, algunas de las cuales irán a formar parte de esa biblioteca, bajo títulos como: Árboles Místicos, Legendarios y Proféticos al que pertenecen varios volúmenes como: Raíz del Nagual, Ficus Religiosa, El árbol de la víbora, Mesquite, el Árbol fundador de Tequisquiapán, Trombosis, Árbol interior Saqqara, El Árbol del incienso de Hatshepsut, etc. Supervivientes, Tumbadas, Testigos de la Historia etc.

El artista se define como un místico que ama la naturaleza y la conoce, no en vano viene de familia de guardabosques. El se recluyó durante varios años en una casa en Cercedilla donde estaba rodeado por la naturaleza, por sus amigos los árboles. Los escucho, los admiró, los estudió y dialogó con ellos, estos le contaron sus secretos y él los escribió, guardados en cajas sin llaves para todo aquel que le interese. De tan estrecha relación, el artista tiene algo de esa naturaleza, de árbol humano. Su tronco es delgado, impregnado de filosofías orientales a modo de savia, y flexible como el junco que se mece con el viento, resistente para no partirse, su pelo y su barba a modo de copa tiene el color del invierno nevado de la Sierra madrileña, sus ojos han tomado el color del cielo limpio, sin nubes y su mirada refleja paz, esa que solo te puede enseñar la naturaleza.

Gracias Miguel Angel.

martes, 9 de diciembre de 2008

LEY DE MÍNIMOS-2 (repetición)

ALVARO GRAUCH (modelo)

ZEN EN EL ARTE DEL TIRO CON ARCO (libro)

ZEN

EN EL ARTE

DEL TIRO CON ARCO

EUGEN HERRIGEL

“Este libro no será fácil de leer”, dice en su primera frase y continua “ya que es imposible expresar en palabras las cosas que con palabras no se pueden explicar”.

Haciendo un pequeño resumen:

El alemán Eugen Herrigel se trasladó, entre la primera y la segunda Guerra Mundial, a Japón con su esposa para enseñar, en la Universidad, Historia de la Filosofía Occidental. Allí permaneció 6 años, en los que se ejercitó en el arte del kyudo (tiro con arco) y estudió la filosofía Zen.

Se puso en manos del Maestro Awa, de quien decían que era capaz de tirar 100 veces y dar las 100 en la diana. Aunque al principio el maestro mostró su recelo por enseñar a un occidental, dada una anterior experiencia, Herrigel lo convenció para que lo tomara como discípulo. Cuando pasaron los 6 años de aprendizaje, Herrigel obtuvo el título de Maestro y el propio Awa le dio su mejor arco.

El tiro con arco no se refiere ni a la técnica tradicional combativa ni al deporte competitivo actual, sino que se refiere a como el tirador con arco se enfrenta a sí mismo.

Ante todo se trata de armonizar lo consciente con lo inconsciente, para ser un maestro del tiro con arco no basta con el dominio de la técnica hay que superar este aspecto de forma que se convierte un “arte sin artificio” emanado de lo inconsciente.

En Japón el tiro con arco no es un deporte, es un acto ritual, es como ya he dicho un enfrentamiento del tirador consigo mismo. Este enfrentamiento consiste en que apunte a sí mismo y no a sí mismo de modo que uno es y no es una cosa y la contraria.

El Zen y la cultura japonesa están íntimamente relacionados, su forma de vida moral y estética, su vida intelectual, la actitud espiritual de samurai, deben su peculiaridad al Zen por eso son poco menos que incomprensibles para quien no esté familiarizado con él.
El budismo Zen nace en la India, se desarrolla en China y se adopta en Japón como Zen

-->Herrigel nos cuenta sus propios fallos, su confusión y el largo y duro camino que tuvo que recorrer hasta comprender e interiorizar esta filosofía, y así por tanto, llegar a dominar el arte del tiro con arco. No duda en mostrar sus errores, torpezas, angustias y descorazonamiento durante este viaje, y en afirmar que todo ello valió la pena por la indescriptible sensación que obtuvo al desprenderse de todo pensamiento y sentimiento para ofrecerse al arte.

Lo que vale con respecto al tiro con arco o la esgrima es aplicable, en el mismo sentido a todas la demás artes, así la maestría del pintor a la tinta china se revela precisamente en que la mano, dueña incondicional de la técnica, ejecuta y visualiza la idea que simultáneamente está creando el espíritu sin que medie el grosor de un pelo. La pintura se convierte en escritura automática, y también en este caso, la instrucción para el pintor podría ser la siguiente: observa durante diez años el bambú, conviértete en bambú, luego olvídate de todo y pinta.

Correlacionando con el proceso de creación artística se comienza con la experimentación procurando no morir en el intento. Hay que ser flexible, adaptarse, solo en el camino o proceso nos encontraremos, (se abren muchos puntos de vista) hay que mirar de otra manera, ponerse en otro punto de vista, desprenderse de sí mismo. El arte genuino no conoce fin ni intención. Solo existe el hecho de crear lo demás es alejarse del camino.

El maestro intentará convertir al discípulo en un artesano que domine la técnica, el oficio, antes de despertar al artista.

Durante el proceso creativo hay que desconectar y abstraer, sin interferencias y la inteligencia artística debe adaptarse y sacar el máximo partido a las dificultades, inclinarse a favor del viento. El éxito en la tarea no depende de los instrumentos sino de la creatividad del artista, de su técnica y de saber olvidarse de todo lo aprendido. Cuando uno adquiere una destreza o conocimiento ya no tiene que prestar atención, esta tarea será automática y así podrá pasar al nivel siguiente.

Podría decirse que quien se ha liberado de todas las ligaduras puede ejercer cualquier arte a partir de esa fuerza de su presencia de espíritu no perturbada por ninguna intención. Sólo de esta forma el ser humano es capaz de percibir que las distintas fases del proceso creador "se dan " a través de sus manos como emanadas de un poder superior.

Podemos concluir de todo esto, que más importante que todas las obras exteriores, por cautivantes que sean, es la obra interior que debe realizar el hombre si ha de cumplir con su destino de artista. La obra interior consiste en que él, como ser humano que es, se convierta en la materia prima de una plasmación y formación que concluye en la maestría. Así el maestro ya no busca, encuentra. Como artista es un hombre sacerdotal, como hombre es un artista en cuyo corazón, en todo su hacer y no-hacer, crear y callar, ser y no-ser, penetra la mirada del Buda.

lunes, 8 de diciembre de 2008

EXPOSICIÓN DE ADRIAN TYLER




La galería Max Estrella expone la obra de Adrian Tyler, tituada "Prohibido el paso".

Tyler
nos muestra un retrato de la sociedad contemporánea. Fotografía la naturaleza y el poder, la vegetación frente a la política. Nos enseña lugares a los que nos está prohibido el paso, como los pasillos del Parlamento Europeo de Bruselas o salas de diferentes centrales nucleares españolas, cuya visión está reservada a unos pocos.
Frialdad, simetría , control ejercido por el hombre en estos espacios frente a la naturaleza desvordante, salvaje sin orden aparente ni simetría y donde no hay huella del hombre. Confronta lo natural y lo humano y como el hombre ha modificado el espacio.
Concienciar al hombre con la crítica y el respeto por la naturaleza frente a intereses económicos y políticos Tyler trata de manejar todos estos conceptos un trabajo coceptual, una coherencia discursiva y su precisión técnica.